Garantizan el Derecho de Enseñar y de Aprender, que es un
Derecho Constitucional; la igualdad, la gratuidad y la equidad; el acceso a la
educación; una formación integral; la provisión de recursos económicos; y se
apoya en los más altos valores humanos: la libertad, la paz, la solidaridad, la
igualdad, el respeto a la diversidad, la responsabilidad, la justicia y el bien
común.
Entre los fines y objetivos de las políticas educativas
actuales, se busca y se trabaja para "la inclusión educativa”, a través de una
escuela para todos los niños, adolescentes y jóvenes. Una Escuela para todos
que prepare a la persona integralmente para la vida social, la ciudadanía
democrática, la sexualidad responsable, para continuar estudios superiores y
para el trabajo. Una Escuela que no discrimine por género, origen,
características individuales; que no excluya, que no expulse y que garantice a
todos, también a las personas con discapacidad, el derecho a la educación, a
una educación común y compartida, no como antes: aislada y en un subsistema
educativo, en un circuito de educación paralelo, el de la Educación Especial.
Una única escuela que trabaje con la Modalidad de Educación Especial: con sus
Docentes, especializados en la educación de personas sordas, ciegas, con
discapacidad intelectual, motriz, neuro-motora, con personas con
multidiscapacidad; que trabaje con sus propuestas pedagógicas, y sus recursos
materiales y financieros.
Nuestra LEN fija que, así como la Escuela "Común” debe
trabajar con la Escuela de Educación Especial, ésta, también debe trabajar
articuladamente con la Escuela Común: haciendo el seguimiento y acompañamiento
a alumnos con discapacidad integrados, planificando conjuntamente, asesorando,
orientando, tanto a los docentes de escuelas comunes como a la familia del
estudiante.
Hasta ahora, la Educación Especial, no escapó a los problemas
de la educación en general: barreras en el acceso a la educación; trayectorias
discontinuas e incompletas; analfabetismo; y fracaso escolar por repitencia,
sobre-edad y abandono escolar. Así como las barreras en el acceso a la
educación, que no se limita a llegar a la Escuela: hemos visto chicos con
discapacidad que están en la Escuela común o en la Escuela Especial pero no
aprenden en ella, no se los evalúa, no se les entrega una libreta de
calificaciones, no se les entrega un certificado de finalización de nivel y no
egresan.
Acceder es llegar, y esto incluye poder "física y
espacialmente” acceder a la escuela, porque todavía hay escuelas a las que en
una silla de ruedas no se puede entrar; hoy, todas las escuelas que se
construyen, como ésta, respetan las normas de accesibilidad urbana (rampas,
baños p/personas en sillas de ruedas; señalizaciones; etc.)
Acceder es también participar, ser parte de la clase,
aprender los contenidos del currículo; lograr objetivos, superar metas, avanzar
en un proceso y terminar. Un proceso que es único, individual, y que por lo
tanto no tiene que ser igual al de sus pares.
- Trayectorias Escolares Discontinuas e Incompletas, muy
frecuentes en la Educación Especial: personas con discapacidad que las hacían
repetir grados, o hacerlos en 2 años, sin previa evaluación diagnóstica, por el
sólo hecho de tener una discapacidad.
- Analfabetismo: porque las políticas educativas no se
centraron en la enseñanza de la lectura y la escritura, ni se consideraba al
primer grado como el "más importante de todos”, menos aún en la educación
especial.
- Fracaso Escolar: ante problemas o dificultades de
aprendizaje, cuando el alumno/a no aprendía lo que esperaba la escuela, de la
manera y en el ritmo que ésta esperaba, se consideraba que se debía a causas
individuales: a su origen, a su crianza, a su discapacidad, a sus
circunstancias particulares, se le pedía un diagnóstico, se lo derivaba y se lo
recuperaba, estos mecanismos de diagnóstico, derivación y recuperación,
produjeron los procesos de "etiquetamiento y segregación”, que tan devastadores
fueron y son.
Luego se relacionó la desigualdad social con la desigualdad
educativa, y se vio que la primera es una parte importante en el fracaso
escolar, para lo cual se establecieron políticas educativas compensatorias de
las desigualdades.
En la actualidad, con el Principio de Inclusión Educativa,
que está entre los Fines y Objetivos de las Políticas Educativas Nacionales, y
que rige la Modalidad de Educación
Especial, las posibilidades del estudiante de aprender en la escuela, dependen
cada vez menos de sus capacidades individuales y cada vez más de las
condiciones pedagógicas, de las condiciones de aprendizaje que genere la
escuela. Por lo tanto, hoy, se puede afirmar que el fracaso escolar es un
asunto Institucional, es responsabilidad de las escuelas y de las distintas
partes del Sistema Educativo, y que, excepto condiciones de salud extremas,
todos los niños/as y adolescentes pueden aprender, en condiciones pedagógicas
adecuadas.
Por todo lo expresado, las líneas de acción de la Modalidad,
que acompañan las políticas educativas actuales de igualdad de oportunidades,
de calidad educativa, y de democracia con justicia social, son la terminalidad
de primaria; los abordajes pedagógicos complejos (atención a niños/as,
adolescentes y jóvenes con multidiscapacidad, a personas con Trastornos del
Espectro Autista, entre otros), para los cuales la Educación Especial se debe
reorganizar en sus modelos institucionales; y la educación integral para
adolescentes y jóvenes con discapacidad, basada en la construcción de una
ciudadanía participativa y responsable, en una educación para la salud, el
esfuerzo individual y cooperativo, y para una cultura del trabajo.