La ceremonia, estuvo presidida por el Rector de la UNCa.,
Ing. Flavio Fama y el Decano de la mencionada unidad académica, Ing. Carlos
Savio. Además, estuvieron presentes el vicedecano y la secretaria académica de
la citada Facultad, Ing. Sergio Gallina y Lic. Natalia Fernández,
respectivamente; secretarios, subsecretarios, directores, personal docente y no
docente, alumnos e invitados especiales.
Savio, al hacer uso de la palabra, expresó su "orgullo,
profunda emoción y alegría”, dijo sentirse "muy contento” porque "era esta una
fecha largamente esperada”, definió la habilitación de las instalaciones como
"un momento importante e histórico en la vida institucional de la Facultad”, y
puso de relieve que la concreción de la obra es "la respuesta a la necesidad de
un mayor espacio físico para un mejor funcionamiento de la educación y los
actores involucrados”.
Después de relatar el origen del proyecto de ampliación
sobre lo que comentó que "se hizo realidad con mucho esfuerzo”, agradeció a
todos los que colaboraron e hicieron su aporte. "Mucha gente ha trabajado para
que hoy se culmine el esfuerzo humano que pusieron a disposición para finalizar
la obra”, enfatizó, resaltando puntualmente "la predisposición del personal no
docente”.
"Se merecía la Facultad tener este nuevo espacio, con todo
el espacio físico y equipamiento necesario, lo que también nos muestra que con
gestión, trabajo y compromiso se alcanzan los proyectos y objetivos
propuestos”, sentenció.
En otro otro tramo de su mensaje, transmitió su satisfacción
porque "saldamos una deuda con el plantel docente, que ahora podrán disponer de
la sala de profesores para que tengan su propio espacio”, y explicó que los
trabajos ejecutados "han sido concebidos al considerar que es esencial contar
con estructuras edilicias adecuadas, y con espacios de trabajo acordes a las
necesidades académicas, administrativas y de investigación”.
"Este es un logro que se suma al fortalecimiento de todas
aquellas acciones inherentes al crecimiento intelectual, académico y edilicio,
convencidos que cada vez que se invierte en educación, se está invirtiendo en
la persona”, amplió.
Finalmente, dijo que el proceso enseñanza-aprendizaje
"requiere compartir espacios y convivir diariamente durante varias horas, y
para que ese proceso se cumpla sin interferencias es importante el recurso
humano y técnico, pero también optimizar la infraestructura edilicia a través
de inversiones que directamente constituyen un sustancial aporte dirigido a
mejorar el rendimiento académico y la calidad educativa”.
Fama, a su turno, manifestó su satisfacción por "compartir
este momento de alegría, por ver cristalizado un proyecto que nació como
respuesta a una serie de necesidades lógicas por el constante crecimiento de la Universidad”.
"Este hecho del que hoy participamos, confirma que cuando
hay voluntad, convicción e interacción, se pueden conseguir las metas”, añadió.
Al respecto, sostuvo que "a los problemas y dificultades que se presentan en
toda gestión, siempre hay que tener la capacidad de resolverlos, apelando al
ingenio y la creatividad para conseguir recursos, máxime cuando se trata de
emprendimientos que contribuyen a optimizar el servicio educativo”.
Al reconocer los esfuerzos desplegados por la Facultad de
Tecnología y Ciencias Aplicadas para finalizar la obra, sostuvo que "ello
significa que se ha comprendido que hay que trabajar con un objetivo común”.
Tras reiterar su entusiasmo por la apertura del flamante
edificio, agradeció "a todos los que con su valioso aporte hicieron posible
este importante logro para toda la comunidad universitaria”.
Después del tradicional corte de cinta, del que participaron
Fama, Savio y Gallina, se procedió al descubrimiento de la placa recordatoria
y, seguidamente, el presbítero Oscar Tapia realizó la bendición del nuevo
edificio.
Las nuevas instalaciones, que consta de dos pisos, con una
extensión de 250 metros cuadrados cubiertos, estarán destinadas en la planta
alta al funcionamiento del laboratorio de Física, que tendrá capacidad para
setenta alumnos; un box para Física I, Física II y Física III, y el aula de
Posgrado, con espacio para treinta estudiantes, mientras que la planta baja ha
sido asignada a la sala de profesores, la oficina de Mesa de Entradas y
Salidas, baños, el Departamento Alumnos y la Dirección de Asuntos Académicos.
El proyecto ha sido pensado con la idea de optimizar la
funcionalidad y distribución de las actividades, tanto de la planta baja como
la planta alta, buscando que morfológicamente se integre al edificio histórico.
El financiamiento estuvo a cargo del Programa de Mejoramiento de las
Ingenierías (PROMEI) y el Contrato Programa celebrado entre la Universidad
Nacional de Catamarca [UNCa.] y el Ministerio de Educación de la Nación.