En la oportunidad, se impuso al Departamento Alumnos el
nombre del ex docente de esa unidad académica y fue descubierta una placa
recordatoria que perpetúa la memoria de quien en vida supo cosechar el
reconocimiento y cariño de alumnos, colegas y autoridades de la casa de altos
estudios.
Estuvieron presentes el Rector de la UNCa., Ing. Flavio
Fama, el vicedecano y la Secretaria Académica de la mencionada Facultad, Ing.
Sergio Gallina y Lic. Natalia Fernández, respectivamente, además de familiares
y amigos de "Pedrito”, directivos, docentes, no docentes y alumnos.
Tras guardar respetuosamente un minuto de silencio, la
concurrencia que colmó el auditorio escuchó atentamente a quienes hicieron uso
de la palabra. La alumna de la carrera Ingeniería de Minas, María Paula
Arrascaeta, en primer término, dijo que "no era un simple profesor, era al
mismo tiempo compañero y amigo. Son muchas las anécdotas y enseñanzas que Pedro
nos dejó, era el elegido para los viajes y excursiones; gestor incansable,
comprometido en la búsqueda incansable de la excelencia educativa”.
"Nunca faltaban sus palabras de aliento; son actos que hoy
se extrañan”, reflexionó, y -entre sollozos- contó que "el año 2011 fue muy
difícil para mí y ahí estuvo Pedro. Lo recuerdo con amor y alegría; su partida
nos llenó de tristeza, pero su paso no fue en vano porque dejó un semillero”.
Seguidamente, antes de proseguir con la lista de oradores,
fue exhibido un video que retrata diferentes pasajes que el recordado profesor
compartió con alumnos, docentes y autoridades universitarias.
En calidad de colegas
y amigos, hablaron el Ing. Domingo Carrizo y la Ing.Teresita Regalado, el
primero calificándolo a Carreño como "un gran hombre, que ponía pasión y
perseverancia en todo, que supo resolver problemas aún en los momentos más
duros”, y luego de ponderar "su vasto conocimiento social, científico,
humanístico y artístico, con un saber
amplio y generoso, un maestro con mayúsculas”, señaló que "tuvo siempre las
puertas abiertas para todos”.
"Siempre lo llevaremos en la memoria y el corazón. Todos los
que lo conocimos, lo extrañamos”, cerró.
Regalado, en tanto, destacó como otras de las cualidades del
ex docente su profesionalidad y vocación de servicio "impulsando y reiniciando
proyectos, elaborando métodos de trabajo en equipo, motivando a los jóvenes,
optimismo y buen corazón y su dedicación al trabajo siempre en un marco de
respeto,”, resaltando "el amor que siempre tuvo por su familia”.
Además, puso de relieve "su calidez humana, sencillez, buen
humor, paciencia, vocación de servicio, actitud y simpleza, enseñando el valor
de la amistad y el trabajo en equipo”.
A su turno, la Secretaria Académica de la Facultad de
Tecnología y Ciencias Aplicadas, Lic. Natalia Fernández, expresó que "sus
familiares deben estar orgullosos”, enfatizó que "fue una responsabilidad muy
grande haber sido su sucesora en el cargo que hoy desempeño, desde donde él le
solucionaba todos los problemas a los alumnos”.
"La premisa hoy vigente de mantener las puertas abiertas a
los estudiantes, es el preciado legado que nos dejó”, añadió.
Lamentó que su partida haya sido "rápida e inesperada”, empero
sostuvo que "trascendió los límites que le puso la vida, ayudando y escuchando
a los demás, con actitudes nobles y generosas; tenía luz, por eso sentimos su
ausencia”.
Subrayó que "como alumno, docente y compañero, trascendió en
cada una de sus actividades y, al dejar en cada uno de nosotros parte de sus
enseñanzas, ha puesto sus cimientos, convertido en paradigma, ejemplo y modelo
a seguir”.
Finalmente, se produjo el descubrimiento de la placa
recordatoria, la bendición de la misma a cargo del presbítero Oscar Tapia, y la
colocación de una ofrenda floral en la gruta que guarda la imagen de Santa
Bárbara, patrona de los mineros.