Vargas dijo que su postura es que las diez carreras que se dictan en el Instituto funciones todas juntas en la Manzana de las Artes, pero debido al crecimiento "gigantesco” de la matrícula el actual edificio, así como está, quedó chico.
Solo en este 2015, Vargas precisó que se registró una cantidad de 400 ingresantes, los que, junto al resto de los alumnos, conforman un total de más de 800 alumnos.
Según explicó la directiva, la decisión de trasladar algunas carreras se debió a raíz de esta superpoblación de alumnos, que causó una superposición de horarios y de espacios curriculares.
En relación a las obras necesarias para mejorar y ampliar la Manzana de las Artes, Vargas dijo que hubo respuestas positivas de parte de las autoridades gubernamentales, aunque aclaró que los "tiempos académicos no son los mismos que los tiempos de construcción”.
"El traslado se plantea como una posibilidad para dar solución temporaria hasta que se hagan las refacciones que correspondan. Para nosotros, como equipo de gestión, es muy provechoso y conveniente que funcionemos todos en la Manzana de las Artes”, aclaró.
Como se sabe, a causa del traslado de carreras a la sede del CAPE, alumnos de las diferentes carreras tomaron el instituto, hasta que se de marcha atrás con esta decisión que –argumentan- los perjudica.