Si hay algo que llama la atención de los tiempos que corren,
es la motivación que tienen los bebés desde que nacen y la facilidad con la que
captan los gestos y señas de sus padres y el entorno. Es que, según aseveran
especialistas del Conicet, cuando son chicos es mayor la plasticidad neuronal y
la capacidad de aprendizaje. Por tal motivo, expertos sugieren acortar los
tiempos de alfabetización de los niños y que éstos sepan leer y escribir a los
5 años.
En la escuela estiraron el proceso de alfabetización hasta
los 8 años a modo de achicar las desigualdades de los niños. En la actualidad,
los alumnos tienen hasta tercer grado para completar la alfabetización inicial.
La propuesta es que superen esa etapa en sala de 5.
Actualmente, los chicos tienen 5 años para aprender a leer y
escribir, desde los 4 hasta los 8. Según le explicó a Clarín Ruty Kuitca,
vicepresidenta de la Organización Mundial para la Educación Preescolar (OMEP)
en Argentina, "la expansión del nivel inicial invita a repensar cuándo es
el mejor momento para empezar a enseñar a leer y escribir de manera
sistemática".
Ana María Borzone, investigadora del Conicet especialista en
desarrollo lingüístico y cognitivo, le dijo a Clarín que hay que alfabetizar a
los chicos en jardín: "¿Por qué antes aprendíamos a leer y escribir en 1°
grado, y en otros países como España los chicos aprenden a los 5, mientras acá
se retrasa la enseñanza de la lectoescritura sin fundamentos teóricos ni
empíricos?", se preguntó.
Siguiendo la misma línea, Sandra Marder -especialista y
coautora de un programa de enseñanza de la lectura y la escritura- destacó que
"debe aprovecharse la mayor plasticidad neuronal que tienen los chicos
hasta los 5 años", ya que cuanto antes aprenden lo hacen mejor.
Por su parte, Marta Zamero, investigadora y docente de
didáctica de la lengua y la literatura en la Universidad Autónoma de Entre
Ríos, reiteró que "la alfabetización inicial debe lograrse a lo largo del
primer ciclo. Es imposible pretender que este proceso se complete en un
año". Y propone pensar una alfabetización "en tres años", para
salvar "las enormes desigualdades que aparecen en primer grado entre los
chicos que vienen de familias lectoras y los que nacieron sin biblioteca".
Para Borzone, los problemas de una mala alfabetización se
extienden luego durante toda la escuela: "El secundario se ha vuelto una
primaria atrasada, porque los alumnos llegan sin haber aprehendido estrategias
de comprensión lectora. Y como no entienden lo que leen, la mitad abandona la
escuela". Según un estudio de PISA, el 53,6% de los alumnos argentinos de
15 años no pueden encontrar la idea central de un texto.