Apenas se mencionó el nombre de Domingo Faustino Sarmiento,
propulsor indiscutible de la educación pública que estructuró y niveló ideológicamente
al país, porque -y así nos lo mencionaron algunos pocos- se siente con escasa
autoridad moral para mencionar tamaña figura; pero si, muchos se acordaron de
Jorge Molas, oriundo de Andalgalá que ahora vive en
Así como empezó, sin ton ni son, el acto terminó y cada uno
se fue a su casa para prepararse para disfrutar en el día de hoy, un nuevo día
libre que se ensambla con el fin de semana.
Triste, porque las escuelas de Andalgalá fueron famosas por
la calidad educativa por cuyas aulas transitaron ilustrísimas maestras,
docentes motivadas por la vocación de docente y madre sustituta de tantas
generaciones que hoy las recuerdan con cariño por esa imborrable impronta que
dejaron en cada corazón.