Más allá del paro docente

Andalgalá © Sin lugar a dudas, el paro docente convertido en una especie de conflicto social de consecuencias impredecibles, ha dejado su huella en la sociedad de Andalgalá porque lo que se afectó con tantos días de inactividad áulica, no es otra cosa que la formación de las nuevas generaciones.
lunes, 14 de septiembre de 2015 08:33
lunes, 14 de septiembre de 2015 08:33

Más allá de la discusión salarial, que es absolutamente legítima, la gente considera que las cosas se han llevado a niveles que produjeron notable irritación, mucho más cuando tomó en cuenta de los condimentos político-partidarios que algunos dirigentes gremiales le agregaron al caso.

Más allá del rechazo que los docentes manifestaron hacia el ministro José Ariza, quienes en realidad quedaron muy mal parados, son los mismos docentes por cuanto, la idea generalizada en la comunidad es que ellos cobran muy buenos sueldos, a juzgar por el nivel de vida que tienen en su mayoría y a diferencia de los demás empleados públicos que ni en sueños pueden adquirir, por ejemplo, los vehículos en los que se movilizan ellos, y los planes de vacaciones que en la gran mayoría compran.

Independientemente de que tal idea sea verdad o ficción, es lo que piensa la gente, solamente por la ostentación de algunos. Hay, naturalmente, honrosas excepciones, preocupados por sus alumnos, que no acataron el paro y dictaron clases normalmente.

De esa manera, la intencionalidad partidaria que algunos pretendieron meter en el conflicto ha quedado totalmente desvirtuada por falta de sustancia y fundamento, al menos en el pensamiento colectivo de esta comunidad de Andalgalá.

En la jornada de este lunes, se reinician las actividades, y hay mucha expectativa de los padres para saber de qué mágica manera actuarán los docentes para recuperar el tiempo perdido, dictar los contenidos atrasados, y, fundamentalmente, para dar la cara ante sus alumnos, lo que de hecho, es todo un tema que tiene mucho que ver con la ética y el honor, más allá de intereses políticos, salariales o de status.