Sobre el particular muchos padres nos manifestaron su
preocupación porque a dicha escuela concurren adolescentes que "podría correr
la misma suerte”, (sic) que la docente. Además, se supo que no sería el primer
episodio de este tipo y que ninguna de las acosadas se animó a hablar en su
momento por temores de diverso tipo.
El tema ya tomado estado público en la ciudad de Andalgalá y
la sociedad se ha manifestado de distinta manera para repudiar el hecho y al
propio directivo quien, literalmente desapareció de sus lugares habituales,
seguramente por temor a las represalias por parte de los familiares de la mujer acosada.
Sería bueno y saludable para la educación, para el prestigio
de las escuelas, para preservar la integridad del proceso de formación y para
el propio gobierno provincial, que de manera inmediata, el Ministerio de
Educación inicie las actuaciones de rigor para que nunca más ocurran cosas de
este tipo.