La medida se tomó esta mañana obligando a la directora del
nivel, Rosa Soria, a que desista de la circular que se emitió de obligar a los
maestros a dictar clases en el establecimiento a pesar de la incomodidad que
significa estar a la par de lo obreros de una empresa que ganó la licitación de
la obra que recién comienza, paralelo al dictado de clases.
Los padres sostienen que tuvieron todo el receso para
trabajar en las obras. Los baños no funcionan, las paredes humedecidas, el
polvo que se levanta cuando los operarios tiran desde arriba los escombros al
suelo por la entrada principal, los golpes en el techo para levantar la
membrana y la cubierta de cemento sacado con corta fierros.
Los chicos no pueden ingresar a las aulas y la directora
ordenó dar clases en el SUM divididos con armarios de las oficinas de
secretaria y dirección, pero los chicos prácticamente juntos en dos filas, una
para los de 4 y otra para los de 5 años.
Desde la empresa dicen que tienen 20 días o un poco más para
entregar esta parte, por lo que los padres no quieren saber nada. En tanto que
los directivos manifestaron no hacerse responsables en caso de accidentes.
Este pedido viene de años atrás y es para una escuela que
apenas tiene 16 años de vida. La medida de los padres fue aceptada por la
directora con el compromiso de hacer conocer a las autoridades superiores.
De esta manera, se llegó a un acuerdo de suspender clases
hasta el próximo miércoles 22 de marzo para volver a reunirse y decidir cuáles serán
los pasos a seguir.