Desde el interior del establecimiento, se nos informó que
desde el Ministerio de Educación habría depositado la suma cercana a los 300
mil pesos para la construcción de dos aulas, las que por razones que la
comunidad educativa desconoce, no se construyeron.
El rumor embroncado de padres y docentes indica que ese
dinero fue utilizado para otras cosas, acaso inútiles para la escuela, como
nuevos techos o extraños pilares, desvirtuando el destino de esos fondos, con
la presunta autorización del Supervisor de Primaria.
Cuando el personal directivo de la escuela N° 81 de Malli y
la supervisora de Secundaria, Castro de Soto, se enteraron de la situación,
solicitaron que esos fondos sean transferidos para ese establecimiento a efectos de cubrir algunas necesidades
internas.
Fue entonces cuando estalló el suceso porque todos se
enteraron de que el dinero no existía, o al menos gran parte del mismo. Sin
poder explicar las cosas, la Directora de Huachaschi habría ordenado la
realización de beneficios para recaudar fondos para completar la cifra y poder
acceder a la orden de la supervisora.
Hasta el momento se sigue con la venta de una rifa, aunque
se desconoce si las autoridades del Ministerio están al tanto de esta
irregularidad que tiene molesta a toda la comunidad educativa de ambas escuelas
involucradas.
En los próximos días, habrá más información sobre este
particular.