En la oportunidad, explicó que "la celiaquía o enfermedad
celíaca es un proceso crónico,
multi-orgánico autoinmune, que daña primeramente el intestino. Afecta a
personas que presentan una predisposición genética”.
"Está producida por una intolerancia permanente al gluten
(conjunto de proteínas presentes en el trigo, avena, cebada y centeno –TACC– y
productos derivados de estos cereales). Considerada tradicionalmente como un
trastorno únicamente digestivo, actualmente se sabe que se trata realmente de
una enfermedad sistémica, ya que la respuesta inmunitaria anormal causada por
el gluten puede dar lugar a la producción de diferentes autoanticuerpos que
pueden atacar prácticamente a cualquier órgano o tejido. Si bien se produce una
intolerancia permanente al gluten, no se trata de una simple intolerancia
alimentaria, ni mucho menos de una alergia”, expuso.
"Es una enfermedad autoinmune que, sin tratamiento, puede
provocar complicaciones de salud muy graves, entre las que cabe señalar
diversos tipos de cáncer (tanto del aparato digestivo, con un incremento del
riesgo del 60%, como de otros órganos), trastornos neurológicos y psiquiátricos
(conocidos como "neurogluten"), otras enfermedades autoinmunes y
osteoporosis”, agregó.
Además, explicó a los niños, cuáles son las señales de la
enfermedad para que sean transmisores en sus hogares y cuiden de su salud, ya
que ella misma estuvo al borde de la muerte sin saber que era celíaca, y al
salvarse decidió dedicar su vida a difundir conocimientos y experiencias para
ayudar a la gente.