Esta escena se fue transformando con el paso de tiempo y la
introducción de dinámicas pedagógicas más interactivas y menos verticalistas.
Sin embargo, el antiguo modelo aún se implementa en muchas partes del mundo,
incluso en Catamarca lo que dispara el
debate sobre cómo se reconfigura la relación docente-alumno.
Teniendo en cuenta esta realidad, en la Universidad Nacional
de Catamarca se llevó a cabo un postgrado dictado por dos especialistas en
educación provenientes de España, quienes forman parte de un movimiento que
intenta insertar una serie de cambios en la enseñanza. Los exponentes
disertaron el lunes y martes pasado sobre el tema "La enseñanza basada en
competencias. Luces y sombras del actual modelo educativo”.
El Dr. Juan Lirio, que pertenece al Departamento de Pedagogía, Área Didáctica y
Organización Escolar y el Dr. Enrique Arias, del Departamento de Filosofía,
área de Sociología; ambos de la Universidad de Castilla, La Mancha, España,
estuvieron capacitando a docentes y estudiantes sobre estos temas. Este último
dialogó con Radio Universidad luego de una de las Jornadas, organizadas por la
Facultad de Humanidades de la UNCA y destacó que para evitar la enseñanza unidireccional,
en el nuevo modelo "el que enseña no solamente es el profesor, sino también el
alumno puede aprender de manera autónoma, de forma que la importancia no la tiene exclusivamente el
docente y el saber no se encuentra sólo en él; sino que está también en los
medios, en las redes y en los propios alumnos. El alumno tiene que aprender y
adaptamos todo en ese sentido”.
¿Cómo hacer un cambio
tan radical?
Indiscutiblemente, la pregunta que se nos viene a la mente
es ¿cómo?. Arias explica que no es una tarea sencilla y que requiere trabajo.
"Hacemos un análisis de las situaciones y los contextos sociales con los que
nos encontramos en el alumno, e intentamos ajustar nuestra formación hacia esas características. Llegamos, incluso,
a tener distintas formaciones y hasta contenidos diferentes en función del
contexto social en que nos encontremos. Cada persona es distinta, por eso el
aprendizaje es distinto en cada uno”.
Es decir, la currícula no tendría que impartirse de un modo
indiferenciado a un colectivo que es inevitablemente diverso.
En referencia a este punto, el sociólogo manifiesta que las
formas de comunicación que hoy están establecidas en la comunidad y a las que
apelamos para intercambiar ideas día a día, son muy diferentes a las que
existían décadas atrás.
"El alumno de hoy aprende muy distinto. Las antiguas
modalidades de formación -que nosotros hoy en Europa aún seguimos
teniendo- le resultan aburridas. Lo que apuntamos que con este modelo es a que
el alumno pueda aprender de una forma
más autónoma. Se toma muy en cuenta y se motiva el aprendizaje fuera del aula y
también los trabajos grupales. Que hagan seminarios fuera de lo que es
estrictamente el ámbito de la asignatura, por ejemplo (…) Al ser más autónomo,
el alumno dirige su propio aprendizaje, y como todos somos distintos, esto puede variar muchísimo de
persona a persona”, puntualizó.
Sobre esta corriente educativa impulsora de los cambios de
modelos, el sociólogo relató que en Europa se estableció recientemente el
Espacio Europeo de Educación Superior, lo que significó modificaciones en
todas las universidades de aquellos
países que se adhirieron a este sistema. "Tuvimos que cambiar nuestra
mentalidad, metodología y nuestros modos de enseñar. Adaptando métodos dentro y
fuera del aula”, expresó finalmente Arias.
Propuestas para la
práctica de la enseñanza
La Dra. Griselda Díaz, docente de la Facultad de
Humanidades, quien participó del Curso de Posgrado, remarcó la importancia de
replantear las prácticas educativas. En ese sentido, consideró importante el
repensar la formación por competencia, teniendo en cuenta la formación del ser humano
como ciudadano.
"Formar en competencia implica replantear en términos
curriculares institucionales, nuevas exigencias en términos de formación”,
expresó. Y agregó que para fortalecer los procesos de conocimiento humanos, es
importante afrontar el trabajo en equipo
y colaborativo. "No existe un método universal, tenemos que atrevernos a
ensayar nuevos modos de enseñanza no en forma individual sino en conjunto”, concluyó.