"Y el amor es exigente, pide encontrar los mejores recursos,
para despertar la pasión y comenzar un camino con paciencia junto a los
jóvenes”. También afirma que el educador "debe ser ante todo muy competente,
calificado, y al mismo tiempo lleno de humanidad, capaz de estar entre los
jóvenes con estilo pedagógico, para promover su crecimiento humano y
espiritual".
Que el Señor Jesús y su Madre, la Santísima Virgen María en
su bendita advocación del Valle, los acompañe en el desempeño fiel de esta
hermosa tarea de nutrir con conocimientos y valores, la vida de nuestros niños
y jóvenes.
Les hago llegar una bendición especial a cada uno de los
maestros de nuestra querida Catamarca y sus familias.
Mons. Luis Urbanč
8° Obispo de Catamarca