Teniendo en cuenta la disminución de contagios en las últimas semanas los gobernantes decidieron que los estudiantes vuelvan a las escuelas, pero lo que no tuvieron en cuenta fue que estamos regresando de las vacaciones de invierno donde entraron y salieron turistas de todo el norte y esto aumentará los casos en los próximos días; sumado a que una mayor circulación de gente implica una mayor circulación del virus y sobre todo en el transporte público, el cuál es la principal fuente de contagios y el más utilizado por los niños.
Las clases deberían seguir siendo virtuales unos meses más. ¿Porqué? Por qué los docentes en su gran mayoría han demostrado un gran liderazgo e innovación para garantizar que el aprendizaje no se detenga y que ningún alumno se quede atrás hasta que la vacuna llegue a ellos.
Ahora es el momento de “pensar más allá de la pandemia”, reinventar la educación y lograr el objetivo de brindar acceso a un aprendizaje de calidad para todos los estudiantes; por eso el hecho de invertir tanto en salud como en educación y al decir educación ligarlo directamente con la inversión en comunicación (conectividad); para que un alumno de cualquier pueblo vía web pueda cursar sus estudios y no tener que viajar a la capital para concluir su formación con todo lo que ello con lleva: desarraigo, erogaciones de dinero que a veces no tienen, etc.
Guillermo Orozco y Darwin Franco señalan en el libro “Al filo de las pantallas”: “Gracias a las nuevas tecnologías de la información, se aprende en cualquier lugar y en cualquier momento. No es necesario circunscribir el aprendizaje a ciertos lugares bajo techo, ni a ciertos momentos regulados por horarios y secuencias”
Walter Rodríguez