Funcionarios del municipio se presentaron en la escuela secundaria N° 55 de San Antonio FME con una nota sin sello ni firma, en la que informaban sobre la apertura de una calle en terrenos que, de acuerdo a los directivos, pertenecen a la institución educativa.
De acuerdo a lo informado desde la escuela, los terrenos estaban destinados a la construcción de más aulas y un salón para hacer frente al aumento de la matrícula. Ante esta situación, directivos, docentes, padres y estudiantes expresaron su descontento y consideraron la medida como una presunta usurpación por parte de las autoridades municipales.

La controversia se profundizó cuando los alumnos del centro de estudiantes cuestionaron al supervisor Miguel Arroyo, quien respaldó la decisión de quitar los terrenos, generando indignación. Desde la comunidad educativa denunciaron que lo sucedido es una clara maniobra de usurpación por parte de las autoridades municipales.