El problema escaló recientemente cuando la estudiante recibió amenazas de agresión por parte de otra alumna. Ante esta situación, la respuesta del colegio fue solicitar a la madre que retirara a su hija para "evitar posibles conflictos", en lugar de actuar sobre la alumna que habría emitido las amenazas. "Es una injusticia que mi hija deba abandonar el colegio y perder sus exámenes finales, mientras que la alumna que la amenazó sigue cursando con normalidad", expresó la madre, calificando la situación como "una vergüenza".
Reuniones sin resultados y medidas cuestionadas
La madre explicó que, desde el inicio de los episodios de violencia, mantuvo varias reuniones con docentes y directivos del colegio. Sin embargo, señaló que las acciones del establecimiento se han limitado a centrarse en la víctima, dejando de lado cualquier medida disciplinaria hacia la alumna agresora. "Cada vez que ocurrían incidentes, la única solución era pedirme que la retire del colegio, sin considerar el impacto que esto tiene en su bienestar emocional y académico", detalló.
El bullying: un problema estructural
El bullying escolar es un fenómeno que afecta a estudiantes de diversas edades, caracterizado por agresiones físicas, verbales o psicológicas reiteradas que generan un impacto negativo en la víctima. Según expertos, la responsabilidad de las instituciones educativas es esencial para prevenir y gestionar estos casos. Las escuelas deben implementar protocolos claros de intervención, garantizar espacios seguros para el aprendizaje y actuar con equidad para evitar la revictimización de los estudiantes afectados.
En este contexto, la denuncia expone una falta de actuación efectiva por parte del colegio, lo que pone de manifiesto la necesidad de protocolos escolares efectivos que prioricen el bienestar de las víctimas y promuevan un ambiente educativo libre de violencia.
Pedido de acción
La situación ha generado indignación en la comunidad educativa local, y la madre exige que el colegio tome medidas firmes para proteger a su hija y otros estudiantes que puedan atravesar situaciones similares. "Es hora de que las instituciones se hagan responsables y se comprometan a erradicar el bullying, en lugar de permitir que las víctimas paguen las consecuencias", concluyó.
Este caso destaca la importancia de visibilizar el bullying y exigir una respuesta adecuada de las instituciones para garantizar la seguridad y el derecho a la educación de todos los alumnos.