En tiempos donde la inclusión suele ser una promesa más que una realidad, el municipio de Los Altos, en la provincia de Catamarca, se consolida como un ejemplo concreto de políticas educativas con impacto social. Esta semana, el intendente Raúl Barot, junto a la Secretaría de Políticas Educativas, encabezó la firma de renovación de contratos con docentes acompañantes terapéuticos, destinados a estudiantes que no cuentan con cobertura médica y requieren apoyo en el aula.
El acto contó con la participación de directivos y docentes de escuelas primarias, secundarias y del nivel inicial, quienes destacaron la importancia de esta herramienta para garantizar la integración escolar.
“Somos el único municipio de la provincia que brinda con recursos propios el acompañante terapéutico, para que los niños que lo necesiten sean incluidos verdaderamente en las escuelas públicas”, remarcó Barot.

Este tipo de políticas, financiadas íntegramente con fondos municipales, apuntan a reducir barreras y a fomentar la equidad educativa, permitiendo que niños, niñas y adolescentes en situación de vulnerabilidad accedan a una escolaridad real, acompañados por profesionales que los guían y contienen en su proceso de aprendizaje.
En una Argentina donde las desigualdades se profundizan, el modelo de Los Altos invita a repensar el rol de los gobiernos locales en el desarrollo de políticas inclusivas que transforman la vida de las comunidades.