La comunidad educativa del paraje Aguas Calientes, en el distrito de Villa Vil, departamento Belén, atraviesa una situación crítica que derivó en la toma de la Escuela Secundaria de período especial por parte de madres y padres de estudiantes.
La medida fue impulsada por integrantes de la comunidad originaria ante la ausencia de directivos, preceptores y docentes, sumada a la falta de un edificio escolar propio para el dictado de clases. Según manifestaron, estas carencias vienen siendo denunciadas desde hace tiempo sin obtener respuestas concretas por parte de las autoridades.
Francisco Gutiérrez, vecino de la zona, advirtió que la irregularidad institucional es “sumamente grave” y genera un contexto de preocupación para las familias. Señaló que, al no haber responsables a cargo del establecimiento ni personal suficiente, se producen situaciones “raras” entre los alumnos, lo que incrementa el malestar de la comunidad.
Además, explicó que los estudiantes deben recibir clases en espacios improvisados, como la iglesia y el salón comunitario del paraje, debido a las malas condiciones edilicias y a la inexistencia de una infraestructura adecuada.
Ante este escenario, los padres exigen soluciones urgentes que garanticen el normal funcionamiento de la institución, la presencia de autoridades escolares y condiciones dignas para la educación de los jóvenes de Aguas Calientes.