UNA JORNADA CARGADA DE EMOCIÓN

Río Grande celebró los 50 años de la Escuela N°156, orgullo de la cordillera fiambalense

Durante los festejos, la comunidad recordó las enormes dificultades que existían décadas atrás para llegar hasta Río Grande.
viernes, 22 de mayo de 2026 08:50
viernes, 22 de mayo de 2026 08:50

La localidad de Río Grande, ubicada en plena Cordillera de San Buenaventura y considerada una de las comunidades más alejadas del distrito Fiambalá, vivió una jornada cargada de emoción al conmemorarse las Bodas de Oro de la Escuela Primaria N°156, institución que desde hace cinco décadas representa un símbolo de esfuerzo, identidad y esperanza para generaciones de vecinos.

El establecimiento educativo, emplazado a más de 3.000 metros sobre el nivel del mar, se convirtió a lo largo de los años en mucho más que una escuela: un espacio de encuentro y contención para las familias de la zona cordillerana, donde cientos de niños y niñas crecieron entre aprendizajes, actos patrios y recuerdos imborrables.

Durante los festejos, la comunidad recordó las enormes dificultades que existían décadas atrás para llegar hasta Río Grande, cuando el trayecto demandaba más de 12 horas de viaje a lomo de mula por senderos de montaña. Con el tiempo, la apertura del camino durante la gestión del ex intendente Amado David “Coco” Quintar permitió mejorar la conectividad y fortalecer la presencia del Estado en la región.

El intendente de Fiambalá, Raúl Úsqueda, participó de las celebraciones y destacó la importancia de sostener y acompañar a las instituciones educativas rurales, remarcando el compromiso del municipio con las comunidades más alejadas del distrito.

En ese marco, valoró el trabajo realizado durante años por docentes, familias y vecinos para mantener viva la educación en uno de los puntos más emblemáticos y sacrificados del norte fiambalense.

Las Bodas de Oro de la Escuela N°156 se transformaron así en un homenaje a la perseverancia y al espíritu de un pueblo que supo sobreponerse a las dificultades geográficas y climáticas de la cordillera catamarqueña, manteniendo intacto su sentido de pertenencia y amor por la tierra.

Con emoción y orgullo, Río Grande celebró cinco décadas de historia educativa, reafirmando el papel fundamental de la escuela como motor de desarrollo y futuro para toda la comunidad cordillerana.

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