Se podría atribuir a un milagro que no ocurran incidentes más o menos graves con intervención de estos animales que son capaces de atacar a las personas como consecuencia de su condición de semisalvajes que adquieren al hallarse viviendo fuera de un hogar. Vienen los calores y no se avizoran intencionas de una masiva vacunación antirrábica.
Si fuéramos a mencionar algún cambio registrado en este asunto, tal vez se notaría sin esfuerzo: cada día hay más perros callejeros en estos lugares. El pasado viernes pudo observarse dos pequeños “perros pila”, evidentemente “fugados” de su casa pero alternando con otros animales cuya salud es un asunto desconocido. Con frecuencia los animales vagabundean exhibiendo heridas infectadas o signos de estar afectados por la sarna.
No obstante, vale destacar el accionar de un grupo denominado “Hazlo por ellos” que, sábado por medio, se instala en la esquina de Rivadavia y Mota Botello para propiciar la adopción de cachorros por parte de personas amantes de estos animales.
Plausible actitud por parte del grupo y es por ello el título de estas líneas: “Algo es algo”. No se encaran acciones para solucionar la presencia de perros en la vía pública pero hay quienes procuran que no aumente su número y se ocupan de que sean adoptados y vivan en un hogar.
En otro orden de ideas cabe señalar que en la ciudad de Alta Gracia, en la provincia de Córdoba, la municipalidad se apresta a reiterar un operativo de castración masiva y gratuita de perros y gatos. Según parece, los operativos anteriores fueron exitosos (Y dignos de ser imitados, agregamos nosotros).
En nuestra ciudad capital existen personas amantes de los perros y los gatos que por su cuenta, albergan animales –por lo general enfermos-, pero no cuentan con ninguna clase de ayuda por parte del Estado. Sobreviven gracias a las donaciones de voluntarios que colaboran al sostenimiento. Pero no alcanza. Se subsidian otras actividades pero para estas instituciones no hay plata.
No debe extrañar, pues, que muchos problemas y por ausencia del Estado sean solucionados con aportes de la empresa minera que opera en nuestra provincia. Uno de los casos más recientes fue la compra de un Mamógrafo. Gesto digno de destacar por cierto. ¿En esa empresa no habrá posibilidades de colaborar con una institución dedicada a recoger y auxiliar los perros callejeros?