Una cincuentena de personas se hizo sentir ruidosamente y en clara actitud de festejo y jolgorio, acompañándose por el reiterativo cántico de “se van, se van y nunca volverán”, ritmado por el golpeteo de elementos ruidosos. Lo llamativo fue el especial agradecimiento a San Expedito por la sanción del mencionado instrumento.
Al finalizar las alocuciones, los manifestantes procedieron a dar la vuelta al paseo, con la cara llena de risa, como si esa ley fuera a aplicarse en esta jurisdicción en donde no existen zonas de glaciares o periglaciares.
De cualquier modo consideramos que el sector necesitaba una excusa para reunirse.
Y la tuvo.
En otro tópico, cabe consignar que el informe del FUNCEI que habla de la incidencia de la minería en la aparición de cáncer u otras enfermedades en Andalgalá, asegurando que es nula, medio que dejó sin argumentos a los dirigentes apocalípticos ya que hacían de estas enfermedades (Sobre todo, cáncer de mama y de próstata) tienen su etiología en varios factores que no se condicen con la actividad minera.