Estuvieron presentes, emprendedores y técnicos dedicados al turismo, de Andalgalá, Santa María, Ambato, Fiambalá, Tinogasta, y a través del IMDEC los municipios de Recreo, Icaño, Ancasti, Tapso, El Alto, Los Altos y Bañado de Ovanta, quienes intercambiaron opiniones basadas en experiencias, tanto negativas como positivas ocurridas dentro el sector turístico y en Catamarca hasta el momento.
De la reunión, se desprendió que los problemas más notorios y comunes del sector son, la escasa llegada de turistas al interior de la provincia, su corta estadía, concentrada afluencia en determinadas épocas del año y poca repitencia de los mismos, hechos todos, que dificultan la sostenibilidad de emprendimientos turísticos en el tiempo.
Todo indica, que estos resultados que desmejoran el turismo del interior catamarqueño, obedecen a una insuficiente cosmovisión integral de la oferta, mostrando al turista servicios y actividades desintegradas, sin conexión unas con otras, de calidades distintas, obligando al turista a realizar un esfuerzo para encontrar los satisfactores para una buena estancia en el lugar elegido y que no estaría dispuesto a realizar en esos momentos de distensión. Así, frente a las primeras dificultades encontradas en este sentido se va a otros destinos más integrados.
En cuanto a cómo se debería hacer para avanzar en una mejoría cierta, se dieron varias alternativas: una de ellas, es avanzar en un estudio de mercado que permita trabajar por demanda, ubicar a los prestadores que puedan satisfacerlas, unirlos en objetivos comunes, establecer y valorizar sus diferencias de ofertas, y construir con todo esto, paquetes más integrados.