Según trascendió, en un primer intento utilizó el cajero analógico ubicado en el predio universitario, por sobre Ayacucho norte, para extraer $1.000, pero como la operación se frustró, inmediatamente se cambio al otro ubicado en la misma casilla. Allí extrajo $2.000, pero cuando quiso extraer mil más, el cajero le rechazó la operación por “superar límite máximo”.
Ante la sorpresa y la desesperación, se comunicó con los números telefónicos que aparecen en pantalla, al tiempo que una compañera de trabajo ingresó al cajero y tras comentarle lo sucedido, la otra mujer le relató que ese no era el único caso y que ya son varios los antecedentes de situaciones similares.
El caso ya fue denunciado y está siendo estudiado por la entidad bancaria, aunque una respuesta recién se tendrá dentro de unos días. Igual, el caso mete miedo en la población, por temor a que se trate de una nueva modalidad delictiva. ¿Será?