No es misterio para nadie la precariedad del actual servicio que brinda Supercanal, agravada –esa precariedad-, por la impunidad que proporciona la falta de un competidor, circunstancia ésta que miles de abonados vienen padeciendo desde hace varios años sin que las numerosas y constantes quejas y reclamos hayan logrado alguna mejora.
Con una grilla de poco más de medio centenar de canales no es aventurado señalar que en algunas zonas sólo es posible acceder a un 50 por ciento de los mismos. Prolongados lapsos sin señal o con visión borrosa son habituales y hay abonados que, ya fatigados por efectuar reclamos, optan por pedir la baja y utilizar una antena para ver los canales de aire pues no abundan los que se hallan en condiciones de suscribirse la televisión satelital.
Por cierto, la situación actual reinante en este rubro no puede ser más favorable para la nueva firma con una demanda en constante aumento y una empresa significativamente deteriorada y poco proclive a prestigiar la relación prestadora-usuario, para el supuesto del arribo de un nievo servicio será –al decir de un hispánico refrán-, ”como coser y cantar”.
No obstante, será menester analizar detenidamente la ocasional oferta que formule el nuevo prestador. Nos referimos a número de canales, calidad y categoría de los mismos y régimen tarifario. Los denominados “Premium” podrán otorgar una pauta en ese sentido.
Con relación al precio y condiciones del abono será oportuno considerar los valores que se aplican en otras provincias donde hay competencia entre las prestadoras.
Por caso, en la ciudad de Córdoba y alrededores un servicio con ochenta canales es facturado a menos de noventa pesos. En cambio, en una ciudad de 18.000 habitantes como Rosario de la Frontera el único servicio de 60 canales cuesta $ 106.00. Al parecer, en los lugares donde no hay competencia los precios son notoriamente mayores.
En este tipo de servicio no incide el rubro “fletes”, remanido rebusque con el que se pretenden justificar –a veces-, ostensibles diferencias en el precio de un mismo producto comprado en otras provincias.
En estos últimos años han surgido empresas que ofrecen vídeo cable, telefonía móvil e Internet en un solo “paquete” a un precio que ronde los ciento ochenta pesos mensuales, una oferta que goza de buena aceptación en muchos lugares.
Por ahora, será cuestión de esperar a que se confirme la versión para luego conocer la oferta, comparar y decidir. Algo relativamente sencillo si se tiene en cuenta cómo funciona actualmente el servicio de vídeo cable en nuestra ciudad y sus alrededores.