Falla técnica puso en riesgo a pasajeros locales de Aerolíneas

El avión, que  iba desde Catamarca a Santiago del Estero, con destino final Buenos Aires por reprogramación del vuelo, tocó tierra en la vecina provincia y sufrió la rotura del sistema hidráulico del tren de aterrizaje.
lunes, 8 de noviembre de 2010 00:00
lunes, 8 de noviembre de 2010 00:00

La gente quedó dentro de la aeronave, que estuvo varada en la pista durante 40 minutos. Usuarios molestos se quejaron por más de tres horas porque no tenían respuestas. Los 108 pasajeros del vuelo 1495 de Aerolíneas Argentinas, que tenía como destino final Buenos Aires, vivieron ayer horas de incertidumbre y miedo, cuando segundos después de finalizar el descenso en el aeropuerto vicecomodoro Ángel Aragonés en Santiago el avión sufrió un desperfecto técnico que produjo la pérdida total del líquido hidráulico del tren de aterrizaje.

La nave (que llegó alrededor de las 16.30) no pudo completar la maniobra y quedó varada en medio de la pista, rodeada de una enorme mancha de esta sustancia, que según explicaron, resulta indispensable para el correcto funcionamiento de la maquinaria.

Con la frase “el avión no puede rodar solo”, el piloto a cargo se dirigió a los pasajeros que se encontraban en el interior sumidos en una profunda preocupación, por lo que “pudo haber pasado si esta avería se producía minutos antes”.

El vuelo iba desde Catamarca, debía pasar por Santiago del Estero para finalmente dirigirse al aeropuerto de Ezeiza, sin embargo, los viajantes quedaron varados en el interior de la nave al menos 40 minutos hasta que unas combis contratadas por la empresa los acercaron hasta el sector de arribos.

El nerviosismo se apoderó de un número importante de personas, e incluso algunas personas de la tercera edad tuvieron que ser asistidas por médicos debido al cuadro de estrés que presentaban por la situación.

En la sala de espera aguardaban los santiagueños que debían abordar el avión junto a los riojanos y catamarqueños para posteriormente continuar viaje hacia Buenos Aires y llegar a las 19.

En los rostros de los pasajeros se apreciaba la incertidumbre, el miedo, el nerviosismo y la indignación ante la falta de respuestas de los empleados locales de Aerolíneas Argentinas que se vieron colmados por la situación.

Alterados por el irreversible panorama, los viajantes estuvieron varados en el aeropuerto Ángel Aragonés por más de tres horas, hasta que la empresa contrató un micro para trasladar vía terrestre a todos los damnificados.

La mayoría de los integrantes del vuelo eran profesionales que debían asistir a compromisos en la provincia de Buenos Aires y que debían llegar a primera hora para cumplir con dichas responsabilidades.

En una primera instancia, desde Aerolíneas se intentó buscar asientos en los vuelos que partían desde Tucumán, pero los mismos estaban completos, por lo que la medida quedó sin efecto.

 

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