“Acción sostenida”, un elemento que escasea en la administración pública

La lentitud en los procedimientos administrativos tiene que ver, obviamente, con la burocracia inveterada que caracteriza el accionar de las áreas oficiales.  
miércoles, 1 de diciembre de 2010 00:00
miércoles, 1 de diciembre de 2010 00:00

Alguna vez hemos comparado la gestión administrativa “normal” con un partido de bochas jugado con cubos de granito en un terreno recién arado. Por lo pesado, lento y engorroso.

Sucede que súbitamente un problema salta a un primer plano de la opinión pública y entonces los entes oficiales actúan con un aparente dinamismo y efectividad casi asombrosos.

Fue por caso, el asunto Dengue. O la Gripe. O los incendios forestales por no citar otros casos.

Luego de una “movida” a veces espectacular, al cabo de unos días “vuelve la calma” y “toda está como era entonces”. Se carece de “acción sostenida”. No se registra un seguimiento organizado y responsable.

Por cierto, hay excepciones. Honrosas ellas desde luego. Pero se cuentan con los dedos de una mano.

Por estos días, el mayor “ruido” tuvo epicentro en Chaquiago con motivo del grave accidente sufrido por dos jóvenes motociclistas supuestamente, por culpa de un reductor de velocidad. No sería raro que algún organismo oficial tomara cartas en el asunto y aparezcan disposiciones vinculadas a estos dispositivos absolutamente cuestionables e ilegales.

Todo dependerá de la evolución del joven Romero quien con su estado crítico  alimenta la información cotidiana.

Por un “efecto rebote”, en la mayoría de los casos cuando se menciona el estado del joven se lo relaciona con el “lomo de burro” en una suerte de esmerilamiento progresivo que cuando Romero supere este trance dejará de funcionar precisamente por lo apuntado: falta de “acción sostenida”. 

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