Días pasados, el establecimiento escolar tuvo la visita de ladrones, quienes en una actitud imperdonable se llevaron ropa y alimentos que pertenecían a los niños carenciados que se acercan todos los días por su comida diaria. Esta no fue la única vez que roban en la escuela, ya en varias oportunidades ocurrió similar episodio.
Sin embargo, un grupo de jóvenes continúan en su lucha diaria para que cada niño que asiste no se quede sin su plato de comida, a pesar que los ladrones se llevaron todo.
Ya sin alimentos, los jóvenes se las rebuscan todos los días para conseguir la colaboración de gente solidaria o amigos para que los más de 50 chicos no dejen de asistir. Gracias a esta colaboración que reciben los jóvenes, de lunes a viernes el comedor está abierto y dispuesto a la atención de los niños.
“La idea es seguir hasta febrero pero depende de la ayuda de la gente”, manifestó una de las encargadas de estos actos solidarios.
Sin la asistencia del gobierno y sin ningún interés de por medio, ellos esperan la colaboración de quienes puedan hacerlo.