En este sentido, las mujeres se apostaron en frente a Casa de Gobierno con el típico y simbólico encadenamiento, reconocido ya por el gobierno provincial tras varios hechos similares ocurridos durante el transcurso del año.
En este caso particular, tanto Quinteros como Condorí, solicitan respuestas directas por parte del gobernador, ya que en varias oportunidades fueron despojadas de sus reclamos cada vez que se dirigieron a distintas áreas gubernamentales.
Una de las áreas a la que recurrieron y haciendo eco de uno de sus reclamos, fue al IPV a cargo del hijo del gobernador, en donde les dieron las espaldas. Allí, según manifestaron, les argumentaron que deben tener varios hijos para acceder a una vivienda, y ese no es el caso de ambas mujeres.
También dijeron que presentaron currículum en la Maternidad buscando una posibilidad laboral, pero las idas y vueltas no les permitieron hasta hoy tener alguna respuesta.
De acuerdo a las declaraciones de las mujeres, dejarán de estar encadenadas una vez que el primer mandatario les otorgue algún tipo de respuesta a sus reclamos.