¿Papelones en el Aeropuerto Felipe Varela?

Propietarios de taxis, remises y combis que operan en el Aeropuerto Coronel Felipe Varela han denunciado el accionar de  inspectores de tránsito de la municipalidad de  Valle Viejo. Vale aclarar que el aeropuerto se halla en territorio del Departamento Valle Viejo a unos 25 kilómetros de distancia de la ciudad capital.
sábado, 31 de julio de 2010 00:00
sábado, 31 de julio de 2010 00:00

La información disponible indica que inspectores de tránsito de la comuna chacarera  se instalarían en la estación aérea impidiendo trabajar a los automotores pertenecientes a otros municipios, medida que afectaría mayoritariamente a trabajadores capitalinos.

Los denunciantes afirman que los munícipes de Valle Viejo detienen los vehículos y obligan a sus pasajeros a descender y ocupar un auto registrado en Valle Viejo e indicado por el funcionario.

Se hace un poco cuesta arriba admitir que se lleven a cabo “operativos”  criticables   desde todo punto de vista.. Con esfuerzo imaginativo asumimos la escena donde el personal de Valle Viejo actúa con tanta torpeza y falta de respeto por los trabajadores del volante y por ocasionales visitantes que ingresan a Catamarca por esa singular puerta que es el aeropuerto.

Con frecuencia se conocen quejas de la gente relacionadas con el precio que cobran algunos remiseros y taxistas por un viaje de 25 kilómetros por el cual el pasajero debe pagar alrededor de cien pesos. Lo señalado es simplemente a título de información. No abrimos juicio sobre  la tarifa que se aplica en estos viajes.

Lo cierto es que se registran incidentes entre los inspectores y los trabajadores y en el medio quedan los ocasionales pasajeros sometidos aun manoseo inconcebible.

No es motivo de estas líneas profundizar sobre las causas de este problema. Preferimos suponer que se trata de exceso de celo por parte de los funcionarios chacareros no obstante no cual no ha de faltar algún mal pensado que atribuya estos incidentes a una cuestión de intereses económicos en la cual están enredados los tacheros, remiseros y combis de Valle Viejo y los inspectores.

Tal vez la solución pase por la intervención enérgica y decidida de la PSA (Policía de Seguridad Aeroportuaria) a partir de un hecho cierto: el aeropuerto está en un territorio que no pertenece al Departamento Valle Viejo. Se podría afirmar que se trata de “territorio federal” cuya seguridad –a cargo de la PSA-, está en la misma  órbita que el aeropuerto.

La PSA debe estar en condiciones de crear un registro de características especiales tales como autorizar la presencia de automotores considerados como taxis o remises cuya antigüedad no supere los cinco años y estén dotados de todos los elementos que hacen al confort y a la seguridad de los pasajeros.

El aspecto de los conductores sería motivo de especial atención en lo tocante a vestimenta exigiendo que la misma tenga cierto parecido con la de los tripulantes  de las aeronaves de modo que el viaje por tierra hasta la capital  tenga una cierta similitud con el viaje efectuado por aire en lo estético desde luego.

En ese registro podrían figurar todos los que reúnan las condiciones exigidas por la PSA sin que interese el lugar de residencia de los trabajadores del volante. Salvo que se disponga el regreso a los tiempos en que había aduanas entre pueblos vecinos o que, de última, se pretenda cobrar peaje para trabajar en un determinado lugar del cual alguien se apodera ilegalmente para obtener un rédito económico. En estos casos, indefectiblemente, el beneficio para aun grupo reducido se logra a costa del perjuicio de la mayoría. ¿Es necesario señalar que existe la libertad de trabajo?

Los servicios de transporte terrestre vinculados con el  aeropuerto tienen que ser un ejemplo en lo tocante a la atención del viajero.

Lo que estaría ocurriendo en la actualidad es algo totalmente distinto y hay quienes lo denominan ”Papelón”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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