Aunque nadie se animó a dar explicaciones y certezas, se supo que es un joven contador de apellido Moreno, familiarmente vinculado a tradicionales familias radicales, cuestión que la comunidad en general ha visto con muy buenos ojos.
Quien también hizo “mutis por el foro” es la vocera de los autoconvocados de la salud, Dra. Viviana Pasarelli, víctima de aprietes y amenazas por denunciar las falencias del nosocomio, producto del abandono por parte del gobierno provincial. Con esas manifestaciones públicas, se llegó a pensar que el propio Brizuela del Moral habría dado instrucciones para que este hospital sea destruido en franco perjuicio de la gente que menos tiene.
Aparentemente todo está bien ahora. Hay medicamentos, alimentos, colchones, frazadas, calefacción, se hicieron las designaciones, se pagan las guardias y todo lo que se reclamó de manera vehemente.
¿Será? La gente no tiene acceso a esa información.
Así funciona Andalgalá.