El creciente interés que genera la convocatoria científica, lanzada hace 9 años por el Instituto Balseiro de Bariloche para difundir las ciencias duras, se reflejó en la calidad de las monografías que dificultaron el trabajo de evaluación de los 45 investigadores, docentes y becarios que integraron el jurado.
La beca 2010 invitó a los alumnos de los dos últimos años de las escuelas secundarias del país a reflexionar sobre "La ciencia argentina en el bicentenario, pasado, presente y futuro".
La pregunta planteada por los organizadores giraba en torno al "segundo plano" que ocupó históricamente en Argentina la generación de conocimientos y desarrollo tecnológico. Desde allí se invitó a los participantes a responder: "¿Cuáles son las razones de esta situación?", "¿Es necesario (y posible) cambiar el rumbo histórico?" y si "¿Tiene sentido para un país periférico hacer grandes inversiones en ciencia pura o en desarrollos tecnológicos que podrían no ser aplicados en el mismo país?".
Según puede leerse en la comunicación del Comité Organizador, “como en los concursos anteriores, el proceso de selección fue largo y difícil. Llegaron 451 trabajos de 244 escuelas distintas de todas las provincias del país. Los trabajos recibidos fueron distribuidos entre 45 colegas del Instituto Balseiro y del Centro Atómico Bariloche para realizar una primera evaluación. De esta primera etapa fueron seleccionados 73 trabajos que fueron luego analizados por el Comité Evaluador. La segunda lectura de estos trabajos nos permitió seleccionar entre ellos a 29 finalistas. Cada uno de estos trabajos fue evaluado por otros tres (y a veces cuatro) revisores para finalmente elegir a los 15 becados”.
En total se presentaron 451 trabajos de alumnos de 244 escuelas de todas las provincias. Los trabajos seleccionados fueron solo 15, cuyos autores serán premiados con una beca de estudios en el renombrado Instituto; uno de ellos Luciano José Navarro Ramos, felicitaciones para él y su familia.