La “Cédula de Argerich”, un paso importante en la lucha contra el delito

Se conoció un proyecto de ley perteneciente al diputado provincial del PJ, CPN Hugo Argerich en virtud de la cual todos aquellos que circulen en motocicletas, ciclomotores y cuatriciclos deberán proveerse de una Cédula de Seguridad”.
miércoles, 1 de septiembre de 2010 00:00
miércoles, 1 de septiembre de 2010 00:00

El proyecto -digno de aplauso por cierto-, establece que tanto los conductores de esos vehículos como sus acompañantes deberán exhibir  ese documento en los controles vehiculares.

Se aprecia como lo más destacable de esta excelente iniciativa, el hecho que un legislador se preocupe en buscar una solución a un problema extremadamente grave como es el accionar de los denominados “motochorros”, cuyas actividades van en aumento sin que se adviertan dispositivos para –al menos-,, frenar su accionar,

La Cédula de Seguridad que nos permitimos bautizar como “Cédula de Argerich” exige –para su obtención-, la presentación de documentos de identidad y cerificados de buena conducta cosa que a no dudarlo, actuará como un “filtro” dificultando su obtención a los indeseables.

Tal vez –y sin ánimo de crítica injusta-, el costado más flojo de este instrumento este vinculado con la capacidad de controlar que tengan las autoridades a partir que lo ideal sería la presencia de un elevado número de inspectores y policías verificando a los exigibles de portar la Cédula y actuar –llegado el caso-, con la severidad que sea menester para desalentar a los delincuentes e infractores.

Otro aspecto a tener en cuenta sería la tipificación de ocasionales transgresiones. Más claro: que no sean simples infracciones al “Código de Faltas” sino delitos susceptibles de ser juzgados en el fuero penal.

Ante un proyecto decididamente oportuno sería conveniente enriquecerlo para lo cual sugerimos agregarle el uso obligatorio de chalecos identificatorios para los dos tripulantes de una moto como propuso Macri en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Lo ideal es complicarle la vida a los delincuentes en todas las formas que sea legalmente posible.

La ciudadanía tiene derecho a vivir en paz y esta clase de iniciativas apuntan decididamente a eso. Cabe desear que la “Cédula de Argerich” sea una realidad en el cortísimo plazo.

 

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