Ambientalistas en la plaza

Andalgalá ©- Los integrantes de la asamblea “El Algarrobo” continúan con  una vigilia en el paseo principal de Andalgalá exigiendo que la empresa minera Agua Rica se retire de Andalgalá.
viernes, 3 de septiembre de 2010 00:00
viernes, 3 de septiembre de 2010 00:00

En la mañana de ayer desplegaron una inmensa bandera argentina para formar un triangulo alrededor de una de los canteros de la plaza, ubicado  frente de la Iglesia parroquial, como una manera de demarcar el territorio.

En la concentración se observan, numerosos ambientalistas provenientes  de otras provincias como así también pasacalles, pancartas y carteles que exteriorizan el repudio a las empresas mineras instaladas en el medio. Los ambientalistas manifestaron no querer tener otro enfrentamiento como el 15 de febrero pasado y es por eso que están ubicados a tres cuadras de las oficinas de la empresa Agua Rica.  Rosa Farias integrante del Algarrobo denunció en algunos medios locales que las empresas mineras compran y usan a los desocupados para  que este proyecto salga adelante.

Mientras se escribe esta nota, arriba a la ciudad de Andalgalá, un colectivo con alrededor de cuarenta personas que vienen de Córdoba y Tucumán, pertenecientes a Conciencia Solidaria (En realidad, Secta Uksim), conducidos por un tal Gagliardo quien expresó públicamente que llegaban para apoyar a los antimineros y que se irían hasta que Agua Rica se retire de Andalgalá.

La siesta andalgalense se vio literalmente invadida por personas desconocidas que de inmediato se sumaron a la olla popular que se realizaba en plena plaza 9 de Julio de Andalgalá.

Por su parte, los sectores promineros siguen echando culpas al gobernador Brizuela del Moral y al ministro Javier Silva por su inacción e inexistencia para resolver los conflictos que, de llegar a mayores, puede costarles el gobierno porque “una sola  gota de sangre será causal de intervención a la provincia, cosa que pediremos nosotros al gobierno nacional porque no se puede seguir más con este gobierno ladrón e inepto”, tal las expresiones de la gente que quiere trabajar y que por la paranoia de unos cuantos desquiciados ven peligrar su potencial fuente de empleo y producción.

Pasa en Andalgalá y así se escribe. Quien no lo crea, puede venir aunque sea de incógnito, como lo hacen los pocos funcionarios que llegan, como lo hizo Eremchuk, por ejemplo.

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