Cualquiera pensaría que son personajes que piden todo, desde cigarrillos hasta un trago de vino o gaseosa al pasar, pero no, se trata de aquellas personas desocupadas que cobran una interesante propina para hacer las distintas colas hasta que los interesados lleguen a pagar los servicios o cobrar algunos haberes.
Sin dudas, se trata de una original manera de ganarse unos mangos evitando que la gente de trabajo pierda mañanas enteras en interminables coles que en términos de tiempo significan varias horas de dolorosa y humillante amansadora, ante la lentitud de los empleados postales o bancarios, que de tiempos ajenos conocen muy poco.
Llamativo es el tema de que cada día son más las personas que se ofrecen para hacer cola o cualquier otra gestión ante organismos públicos o privados.
O sea…por sólo diez pesos, uno se despreocupa del pago del teléfono, luz o esperar desde las 3 de la mañana, la llegada del camión con las garrafas llenas.
Si Ud. no conoce a ningún colero, en los kioscos del centro hay afiches tamaño oficio que anuncia el nombre y teléfono del colero en cuestión.
Eso será en otra parte…también en Andalgalá!