No es motivo de estas líneas señalar la tragedia que se abatió sobre un hogar tinogasteño y el drama que le toca vivir a Eduardo Amor, el piloto que conducía la Toyota Hylux Nº 410,
De lo que se trata es, más bien, de capitalizar esta triste experiencia y adoptar todas las medidas necesarias para que casos como éste no vuelvan a ocurrir.
En varios medios periodísticos se anota que ésta es la tercera muerte que ocurre con motivo del Rally Dakar Argentina-Chile y la iunfausta noticia ha movilizado a ciertos grupos que se venían oponiendo sistemáticamente a la realización de esta carrera por considerar que resulta atentatoria contra el medio ambiente.
Por su parte, Enrique Meter, el Ministro de Turismo de la Nación expresó hace pocos días, que “la edición del Rally Dakar del año 2012 está en un 80 por ciento concretada”.
¿Seguirá Meyer diciendo lo mismo luego del accidente ocurrido en tierra catamarqueña? Se sabe que las ediciones de esta carrera quedan programadas y convenidas con los países involucrados con varios meses de anticipación. Por ello sería razonablemente aceptable lo aseverado por el Ministro argentino.
Conviene tener en cuenta que existen terceros países interesados en esta singular carrera. Entre ellos, Libia, que podría ofrecer un escenario similar a los desiertos del norte chileno o las dunas fiambalenses. Al igual que la Fórmula Uno, el Rally Dakar se maneja con dinero y no hay que descartar la posibilidad de que Libia u otro país haga “una oferta imposible de rechazar”.
Sobre el particular, el presidente Piñera fue claro al decir que “le gustaría que el Rally comience y termine en territorio chileno”.
De ahora en más será cuestión de observar el desarrollo de los acontecimientos y confiar en el paso del tiempo, que todo lo cubre con un manto de olvido.