En declaraciones periodísticas efectuadas ayer, el encargado de la obra manifestó en los medios que de inmediato se reiniciarán las tareas en un tramo de más de cien kilómetros y que la modalidad de trabajo será de “media calzada”, sumando la señalización del pavimento y el desmalezamiento de las banquinas.
Especificó que es un trabajo que llevará alrededor de un año por las características del material, la distancia y las contingencias climáticas que obligan a suspender tareas cuando llueve.
De cualquier manera, esta actitud es auspiciosa porque los habitantes de esta ciudad vienen reclamando desde hace años, para que esta ruta principal de accedo al departamento sea reestructurada, no sólo para evitar accidentes, sino también para tener una vía de comunicación con el resto del país.
Solamente esperamos que esta movida no sea otra de las tantas engañapichangas de las que nos tiene acostumbrados este gobierno brizuelista y que perjudican desde hace casi ocho años, a toda una sufrida comunidad, dispuesta a mostrar su poder de voto en las elecciones de marzo, según el secreto a voces de toda la gente; aún de muchos radicales.