Pastoriza tuvo duras críticas con el estado de los accesos a la ciudad

“Los ingresos a la ciudad dan lástima”, comenzó diciendo el prestigioso hombre público y ex legislador nacional, Eduardo Antonio Pastoriza, en declaraciones periodísticas y puntualizó: “El turista que viene, la gente que quiere invertir en Catamarca, quiere vivir en Catamarca, al ver el mal estado de los ingresos debe pensar que todo en Catamarca es así y que la gente es así”.
lunes, 31 de octubre de 2011 00:00
lunes, 31 de octubre de 2011 00:00

“Lo primero que hay que hacer, es una buena vidriera acorde con lo que somos los catamarqueños, porque nosotros no somos los sucios, las entradas son las sucias”, añadió Pastoriza. Explicó que los ingresos están llenos de basura, con humo de basurales. También dijo que “hay zonas donde la gente debe caminar por la ruta porque no tienen ni veredas” y agregó: “Eso es lo que tenemos que cambiar para vivir con más dignidad, porque nos vamos a sentir reconocidos cuando alguien diga “qué lindo que está Catamarca”.

Por cierto, las afirmaciones del prestigioso profesional se ajustan perfectamente a la verdad. Es probable que si se efectuara un “ranking” para determinar cuál de todos los ingresos es el que presenta el aspecto más deplorable, el denominado “acceso Sur” estaría entre los primeros en la “tabla de posiciones”.

En el caso particular de este acceso y en el tramo comprendido entre la “curva del ex hotel  Sussex” y la Avenida Mardoqueo Molina (ya en el Barrio La Viñita) primero se robaron los rieles del ferrocarril, luego los durmientes de quebracho colorado y finalmente destruyeron el terraplén para facilitar la instalación de un sinnúmero de construcciones totalmente fuera de norma y sin autorización de la comuna. La mayoría son verdaderas “taperas” que ofrecen “un paisaje” sencillamente desolador.

En notas anteriores nos hemos ocupado de este  asunto haciendo también una advertencia en el sentido de que  es necesario disponer una cierta vigilancia sobre los puentes que han sobrevivido al pillaje antes de que los roben. No hay noticias sobre alguna investigación para determinar el destino de esos elementos ni sobre los autores de esas sustracciones. Se trata de elementos –los puentes-, que poseen un alto valor histórico no sólo por la época en que fueron construidos sino por otros aspectos que tienen que ver con el cálculo de sus luces para  lo cual es probable que se hayan tenido en cuenta antecedentes de registros pluviométricos que se remontan al año 1825. Pero eso es otra historia posiblemente desconocida por los responsables del urbanismo capitalino.

Lo cierto es que el citado “Acceso Sur” ha sido objeto de algunas mejoras, especialmente en lo tocante  al alumbrado público y la construcción de un  arco metálico pero lo grueso del problema subsiste.

Hubo una ocasión en la cual la municipalidad – a modo de justificativo--, dijo que esos terrenos no le pertenecían y que había un proceso  de transferencia en marcha a partir del cual  se actuaría en consecuencia. Supuestamente, se iba  a proceder al desalojo de los intrusos y a la urbanización de toda franja. Es decir, entre la curva del ex hotel y la Avenida Mardoqueo Molina.

Hay un dato poco conocido y es que en paralelo con la Ruta Nacional 38 existe un gasoducto. No es aventurado suponer que esa transferencia no se ha concretado y si lo fue hay algo que no funciona como es debido porque el acceso Sur sigue presentando el aspecto ya señalado.

Hay un detalle con el cual discrepamos respetuosamente con el ingeniero Pastoriza y esta vinculado al concepto de “suciedad”. Los accesos están sucios porque están ocupados por  gente sucia. La gente limpia apela a cualquier recurso para mantener limpio el sitio que ocupan, algo que –lamentablemente-, no se advierte en “las puertas de entrada a la ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca”.

 

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