Ya tenemos un avión hidrante (Pero no mucho)

Pese a los  inconvenientes que se produjeron con la salida de servicio de las radioayudas del aeropuerto “Coronel Felipe Varela” que no permitió que aterrizara el vuelo de Austral.
viernes, 7 de octubre de 2011 00:00
viernes, 7 de octubre de 2011 00:00

El 5 de octubre alrededor de las 11 tuvo lugar la presentación del Avión Hidrante en las instalaciones del Aeropuerto “Coronel Felipe Varela”, que quedará a disposición de la Brigada de Lucha Contra Incendios Forestales de la provincia.

Este avión fue suministrado por el Plan Nacional del Manejo del Fuego P.N.M.F. No es aventurado manifestar que la ausencia del gobernador Brizuela del Moral  pasó poco menos que inadvertida y fue la titular del área respectiva ingeniera Nora Martínez, la encargada de reseñar prolijamente los aportes efectuados por la Nación en estos últimos tiempos.

En cierta medida, lo más destacable (para los hombres del periodismo) fueron las tradicionales  y ridículas exigencias de la Policía de Seguridad Aeroportuaria, dificultando y hasta impidiendo la labor de fotógrafos y camarógrafos. Es un tema del cual nos hemos ocupado con anterioridad señalando las ostensibles incongruencias con se manejan en la PSA.

Pero cabe aclarar los tantos: los efectivos de la PSA responden a directivas de la superioridad que supone que todo individuo en áreas aeroportuarias es un terrorista que anda con una bomba bajo el brazo listo para reventar –cuando menos--,un aeropuerto. O que se trata de un narcotraficante presto a embarcar un par de toneladas de cocaína “de máxima pureza”. Es decir, si hay paranoia, es “importada” y relativamente “aclimatada” en nuestro aeropuerto. Nos consta dado que conocemos personal de la PSA y son personas amables y correctas, desfigurados por disposiciones emanadas de una superioridad absolutamente desubicada.

Otro costado relativamente equivocado que quedó al descubierto en el acto que motiva estas líneas, tiene que ver con el avión propiamente dicho, el que fue mostrado en el aeropuerto.

Es una aeronave que fue diseñada y fabricada para operar como “fumigador” o “aeroaplicador”. Mediante una modificación de ciertos dispositivos y la instalación de un tanque especial de carga y descarga rápida, lo presentan como “avión hidrante”.

En algún medio impreso consideraron que se trata de “una adquisición” que hizo la provincia. Si consideramos que “adquisición” tiene que ver con “adquirir” en términos de “comprar” estamos manejando un concepto equivocado puesto que la provincia no ha comprado nada. Tal vez pudo hacerlo y no lo hizo pero esa es otra historia.

Otro colega consideró que estamos en presencia de “una donación” efectuada por el gobierno nacional a Catamarca. No hay tal donación. De lo que se trata es de una empresa privada que alquila aeronaves para a su vez arrendarlas al ente nacional que preserva los bosques y combate incendios forestales.

Esa aeronave permanecerá estacionada en Catamarca, a la intemperie y esperando que surja algún foco de incendio para participar de las tareas de los Brigadistas, que son, en definitiva, los que le ponen el pecho a las llamas. Todos los gastos que se originen vinculados a este asunto, correrán por cuenta de la Nación.

No es nada grato “pinchar el globo” pero cabe preguntarse ¿ Qué pasaría si surge un incendio en lugares como Los Ángeles u otros de topografía similar? Es decir, sitios únicamente aptos para operar con helicópteros hidrantes.  El pequeño avión mostrado, tendría que arrojar el agua desde una altura excesiva que desnaturalizaría toda la operación tornándola inservible.

Algunos observadores consideran que este acto tuvo visos de propaganda electoral. Es probable. ¿Fue algo “para la tribuna”?

Que Dios y la Virgen no lo permitan, pero la única manera de apreciar las bondades y la eficacia del “avión hidrante” tendrá lugar, lamentablemente, si ocurre un incendio.

Comentarios