viernes, 11 de noviembre de 2011
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“Eso va a significar analizar cuidadosamente entre todas las personas posibles para ponernos de acuerdo y contestar”, explicó Juan Carlos Allosa, integrante de la comunidad Diaguita y que cumple el rol de “amauta”, una especie de secretario.
Estos son los pasos previos para que sea otorgada la personería jurídica que tanto ansían tener, para poder hacer uso de sus derechos civiles, sociales y políticos, cercenados y negados durante cientos de años a esta comunidad indígena que cada vez más, adquiere relevancia en la sociedad catamarqueña.