Tras el anuncio de ayer, Recalde dijo que no se reducirían vuelos

Las decisiones futuras de Aerolíneas Argentinas parecen tener una duración relativamente breve. Parecen “plazos fijos” a seis meses. Ese fue el tiempo que transcurrió entre la presentación de un informe de gestión en el que Recalde aseguraba que no habría reducciones de vuelos y el anuncio de ayer, en el que se informó sobre un nuevo plan de austeridad para la aerolínea a cargo del gobierno nacional.
miércoles, 23 de noviembre de 2011 00:00
miércoles, 23 de noviembre de 2011 00:00

El jueves 5 de mayo, el titular de la empresa, Mariano Recalde; el subgerente general de Aerolíneas, Axel Kicillof y el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, habían presentado un informe ante la Comisión Bicameral de Seguimiento de las Privatizaciones en el que se aseguraba que no estaba prevista la reducción de rutas ni vuelos.

"Durante 2011 vamos a seguir creciendo en la cantidad de frecuencias, en la incorporación de aviones, en la implementación de rutas y corredores", había asegurado Recalde.

Seis meses y 15 días después, el informe presentado por Recalde ante el Congreso perdió credibilidad ya que se anunció el reordenamiento de los destinos internacionales, que implica eliminar los vuelos que no sean rentables para darle prioridad a los destinos de cabotaje.

Esa es una de las medidas adoptadas ante el nuevo plan de austeridad encarado por la empresa. Además, y entre otras cosas, habrá modificaciones en las condiciones laborales de las tripulaciones.

Es evidente que la situación de Aerolíneas Argentinas  lindando con lo caótico, con pérdidas estimadas en dos millones de dólares diarios, más de ciento veinte pilotos ociosos y numerosos aviones sin volar, diseminados en diversos aeropuertos del país, tenía que reventar por alguna parte.

Lo primero que sufrirá modificaciones serán los vuelos internacionales levantando los servicios a Miami, Madrid y Sidey en Australia, entre otros. También habrá recortes en ciertos beneficios de que gozaban los tripulantes.

Ahora Recalde dijo que se dará prioridad a destinos de cabotaje  que son los que nos interesan a nosotros los catamarqueños porque para viajar al exterior sobran empresas. Uno de los errores considerados garrafales de la actual conducción de AA fue pretender competir en ese tramo con las empresas más poderosas del mundo.

Este soplo de racionalidad permite suponer que --de verdad--, “la caridad empieza por casa” y no sería raro que algunos legisladores y funcionarios catamarqueños ya estén trabajando en procura de que Mariano Recalde y su conjunto de gerentes resuelvan que para Catamarca  haya un vuelo diario como mínimo junto con una importante rebaja en el precio de los pasajes.  ¿Podrá ser?

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