Hablar del departamento Andalgalá, es hablar de la conjunción geográfica y jurídica de Aconquija y “del bajo”, es decir, del resto de los distritos que lo componen. De hecho, históricamente Las Estancias ha planteado una situación muy especial y a esta altura de los tiempos, es una realidad urbana en la que el turismo es la madre de su sustento como municipio autónomo, pero a pesar de ello, las autoridades concretan acciones e invierten en la promoción, como para que cada año sean más los visitantes en la localidad, y no dejan nada librado al azar porque en realidad, es un pueblo que tiene conciencia turística y todo ahí está estructurado para esos fines, lo que por cierto, está muy bueno, ya que en esa comunidad se trabaja muy bien y es, literalmente un ejemplo para la provincia.
Paradójicamente, la ciudad de Andalgalá (que no es el departamento), se ha destacado siempre por la inacción, la indiferencia y hasta por la falta de idoneidad de quienes, en distintos momentos, han transitado por esa área tan importante en cuanto al movimiento del aparato financiero de la comunidad.
No se supo que Turismo Municipal haya concretado campaña alguna de promoción de los muchos atractivos turísticos que el valle tiene. En Buenos Aires, por ejemplo, los turistas no encuentran información sobre Andalgalá, ni siquiera un mínimo asesoramiento acerca de cómo llegar, y ni hablar de alojamientos, precios, y atractivos que realmente tienen valor turístico. En ese caso habría que echar culpas a las autoridades que dirigen la representación oficial de Catamarca en Buenos Aires, para quienes evidentemente sólo existe la Capital y El Rodeo.
La idea de la promoción turística en las grandes capitales tiene como objetivo indudable, el proceso de seducción y motivación parta que el eventual visitante sienta esa especie de compulsión y no pueda evitar venir, al menos para comprobar que lo que se debe promocionar existe, es real y hermoso como dicen los folletos.
Naturalmente la promoción es un negocio y al Municipio de corresponde invertir porque se trata de una actividad sustentable y que definitivamente beneficiará a un gran sector del pueblo, de modo directo o indirecto. Pero es preciso además, que los actores turísticos estén preparados para recibir a la gente, brindando servicios, y sobre todo, amabilidad en la atención, cuestión que requiere de la indispensable toma de conciencia por parte de todos.
Nos aprestamos a recibir los impulsos de una nueva gestión al frente de la, ahora, Secretaría de Turismo, lo que indudablemente ha generado notables expectativas en el seno de la comunidad que espera que el Técnico Superior en Turismo y Desarrollo Regional Carlos Sánchez, nominado aún no designado, para cubrir el área, pueda concretar las propuestas planteadas oportunamente, para lo que es imprescindible el apoyo institucional del municipio, y el acompañamiento de, al menos, los actores turísticos de la Ciudad de Andalgalá.
Párrafo aparte merece destacar que es una verdadera pena que al menos en esta temporada 2012, los andalgalenses no podamos mostrar a los visitantes del país, las exquisiteces arquitectónicas, sociales y religiosas de nuestro maltrecho templo parroquial, que supo mucho de glorias y de asombros foráneos.
Una lástima, realmente.