Proyectan construir un Jardín Botánico en el Parque Adán Quiroga

La Municipalidad de la Capital, trabaja en el proyecto de construcción de un Jardín Botánico en el Parque Adán Quiroga. Con tal motivo autoridades de Espacios Públicos, de la Administración de Medioambiente y del mismo Parque se reunieron con las biólogas Nora Muruaga y María Elena Cristóbal, integrantes de la Fundación “Miguel Lillo” de la provincia de Tucumán.  
lunes, 7 de noviembre de 2011 00:00
lunes, 7 de noviembre de 2011 00:00

Durante el encuentro, las especialistas transmitieron sus experiencias en el tema, como aporte al proyecto que el municipio lleva adelante en el denominado “pulmón de la ciudad”.

Según se acordó, las biólogas realizarán una visita por las siete hectáreas del Parque Adán Quiroga, a fin de especificar las distintas variedades de la flora y fauna, y de observar de qué manera se va ejecutando la iniciativa.

Cuando en la Argentina se menciona un Jardín Botánico, obligadamente se piensa en Charles Tahys, un famoso arquitecto francés que vino al país contratado por un empresario cordobés para que diseñara un parque privado que luego fue comprado por el gobierno provincial que lo denominó “Parque Sarmiento”. Posteriormente el profesional se instaló en Buenos Aires  y diseñó  el Jardín Botánico de la Capital Federal y la mayoría de las plazas y paseos públicos de la Argentina.

¿A qué viene este antecedente histórico? Sucede que no cualquiera diseña un Jardín Botánico y no son muchos los especialistas en esta materia.

Suponemos que las autoridades dispondrán que se haga un llamado a concurso con participación de técnicos de reconocida experiencia y trayectoria. Un Jardín Botánico es un asunto demasiado  importante para dejarlo en manos de improvisados. La presencia de profesionales en esta etapa otorga confianza en que las cosas se harán en forma correcta y acertada.

Tal vez lo que sí nos preocupa sobremanera es el accionar de vándalos que despliegan una actividad  más que llamativa destruyendo o robando todo lo que encuentran a su paso.

Por lo general se trata de bandas integradas por menores de edad que se desplazan a pie. No viene al caso señalar  lo difícil que le resulta a las autoridades combatir a este verdadero flagelo y el dinero que se gasta en reponer elementos destruidos o robados.

Será menester contemplar la posibilidad de organizar un servicio muy especial de vigilancia para proteger árboles   y demás elementos que integran un espacio de esta naturaleza.  La no adopción de medidas como lo sugerido en estas líneas dejaría el parque librado a su suerte y correr el riesgo de que, en una noche, se derrumbe el esfuerzo de  varios meses. Algo verdaderamente lamentable.

Comentarios