Más de la mitad de las lesiones por fuegos artificiales y pirotecnia comprenden quemaduras y laceraciones, en su gran mayoría en niños menores de 15 años. Al respecto, el director Asistencial del Hospital Interzonal de Niños Eva Perón, Dr. Alejandro Severini, manifestó que “sería importante que los padres tomen conciencia de que estos elementos son peligrosos para sus hijos, y que las lesiones pueden ser desde las más leves hasta las más graves”.
Por ello, el profesional recomendó a los padres “no comprar pirotecnias, y si lo hicieren adquirir las que se encuentren autorizadas por la Dirección General de Fabricaciones Militares”. Teniendo en cuenta que siempre deben ser manipulados por adultos responsables y aquellos elementos que aún se consideran seguros provocan lesiones en zonas vitales como los ojos, los oídos, la boca, los genitales, etc., sin olvidar que por ejemplo, una luz de bengala o una estrellita, al quemarse, alcanzan temperaturas de 982º C., enfatizó Severini.
En el caso de ocurrir un accidente, el médico pidió “evitar colocar ungüentos, pomadas, pasta dental, aceite, etc. Lavar con abundante agua y concurrir con Urgencia al Hospital o al Centro de Salud más cercano”.
Otras de las medidas a evitar, según resaltó el director Asistencial: “NO apuntar con los elementos pirotécnicos a las personas (cañas voladoras, petardos, buscapiés, etc.) y también corchos de bebidas espumantes (sidra, champagne, etc.). Impedir que los niños lleven elementos pirotécnicos en los bolsillos y cajas de fósforos, ya que de encenderse y explotar, podrían provocar severos daños en las piernas o genitales”.