Lucero admitió, asimismo, que los barrios de la zona alta de la ciudad de Andalgalá son los más perjudicados por la ausencia del servicio. Por su parte, el funcionario también comentó que a los vecinos del barrio 104 Viviendas les llega agua turbia ya que las cañerías son antiguas y no fueron cambiadas cuando se realizó la obra hídrica. Por lo que pidió a los usuarios que dejen correr el agua hasta que se aclare para su consumo.
Lo cierto es que excusa más o excusa menos, en el ejido urbano de Andalgalá se nota la falta de inversión por parte del gobierno provincial para mejorar los servicios, tanto de agua como de electricidad. Y se nota además, la impericia de esta gente para manejar la estructura súper moderna que construyó la empresa CEOSA, totalmente digitalizada, lo que en realidad a la gente poco le sirve porque sigue insistiendo que con la planta vieja se estaba mejor y no faltaba el agua. Un poco tiene razón, hay que decirlo.