Ni desde la Municipalidad, ni del Hospital local se dice nada y ni siquiera se difunden las intenciones de iniciar alguna campaña de prevención del dengue ya que la cantidad de mosquitos es demasiado grande y atacan a cualquier hora y en todo lugar. Para colmo de males y según aseguran los que saben, las alimañas parecen haber desarrollado resistencia ante los repelentes tradicionales por lo que la población está literalmente indefensa contra la invasión.
Como la gestión Perea está terminada, consideramos que una de las primeras acciones que Alejandro Páez debe realizar, es una fumigación masiva que deberá ir acompañada de una campaña de concientización sobre la deschatarrización, que es exclusiva responsabilidad del ciudadano, pero si no se le avisa, es difícil que la asuma.