Mujer Testigo de Jehová no permitió una transfusión de sangre a su esposo

La esposa de un hombre de 36 años, Testigo de Jehová, que murió en el Hospital de Rosario fue denunciada ante la Justicia por familiares de la víctima por no haber autorizado una transfusión de sangre por motivos religiosos y que podría haberle salvado la vida.  
jueves, 17 de febrero de 2011 00:00
jueves, 17 de febrero de 2011 00:00

Camilo Orlando Zampini el viernes último sufrió un accidente mientras circulaba con su moto por la calle Ovidio lagos al 3600, tras chocar con un perro que se le cruzó en el camino.

El caso. A raíz de las graves heridas, el hombre fue internado en el Hospital Clemente Álvarez de Rosario, donde los médicos dispusieron hacerle una transfusión de sangre.

No obstante, "su esposa, Claudia Mariel Contardo Sánchez, se negó en forma terminante aduciendo que tanto ella como su marido pertenecían a la religión Testigos de Jehová”, relató Libia Zampini, hermana de Camilo.

El hombre fue sometido a una operación en el Hospital, tras lo cual los médicos dijeron que “igual necesitaba una urgente transfusión de sangre”.

Ante la negativa de la viuda, la mujer denunciante intentó presentar “un recurso de amparo en un juzgado de Rosario, pero el juez se declaró incompetente”, dijo Libia, que luego acudió al juzgado de la jueza Paula Sansó, quien "de inmediato libró una orden para que le realicen la transfusión de sangre".

Fue tarde. Según el relato de la mujer, "los médicos dijeron que ya era muy tarde y que mi hermano tenía muerte cerebral y hoy a las 6 de la mañana finalmente murió”, detalló.

“Es increíble lo que hicieron los Testigos de Jehová con mi hermano. De haberle hecho la transfusión Camilo hubiera sido dado de alta enseguida según me dijeron los médicos, quienes junto con las enfemeras le rogaron a su mujer que firmara el papel autorizando el trámite”, expresó Zampini.

La denuncia ante la Justicia es "por abandono de persona y muerte agravada por el vínculo" y es investigado por la Fiscalía Nº 10 de Rosario.

Fuente: Telam- La Voz del Interior

La Biblia dice que la  “sangre es sagrada” pero se refiere a la sangre de Cristo y no a la de míseros mortales como somos los seres humanos sin distinción alguna. Tampoco dice -la Biblia-., que la sangre no pueda ser utilizada con fines terapéuticos pero es evidente que el fanatismo religioso llega al extremo de sacrificar una vida.

El notable sabio Einstein dijo alguna vez que “El hombre descubre a Dios detrás de cada puerta que logra abrir”. También dijo que “El infinito es la estupidez humana” y es precisamente la estupidez mezclada con la ignorancia y el fanatismo religioso lo que le costó la vida al motociclista Zampini en Rosario.

Vale preguntar qué actitud deberían adoptar los médicos si se tratara de un menor de edad el necesitado de una transfusión y sus padres, Testigos de Jehová, se opusieran al procedimiento.

Nos parece que ante un caso de esta naturaleza lo mejor sería ignorar a los padres o a quien se opusiera y proceder de acuerdo a las necesidades del paciente.

No ha sido éste el primer caso en que se impide una transfusión por motivos religiosos.

Resulta de urgente e imperiosa necesidad legislar de modo que casos como el que le costó la vida a Zampiini en Rosario no vuelvan a ocurrir. No estamos dispuestos a retornar a la Edad Media ni a tolerar que la ciencia médica se vea condicionada por elementos antisociales que hacen un culto de la ignorancia y viven inmersos en el oscurantismo.

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