Los argumentos para la no realización de la obra por parte de vialidad provincial son simples, aunque no oficiales: “Desde el gobierno no se baja la orden para la pavimentación”, admiten delegados viales de Belén y otros que ocasionalmente llegan a Antofagasta cuando son consultados por los pobladores.
Se sospecha que el gobierno de la provincia castiga a Antofagasta por el color político del intendente Carlos Fabián que desde su posición como peronista justifica la falta de obras en el departamento por la discriminación que sufre por parte del ejecutivo provincial. Pero desde el FCS sostienen que el jefe comunal no tiene la capacidad para emprender los trabajos y la prueba de ello, dicen los radicales, es que mas de 7 millones de pesos de regalías que posee Antofagasta siguen depositados en el Banco a la espera de que sean utilizados en obras.
Los vecinos también hacen responsable del abandono de la ruta a las autoridades locales, intendente Carlos Fabián y al Senador Luis Rodríguez, porque no hacen las gestiones necesarias para revertir la situación y solo se ocupan de mantener una feroz pelea política.
El camino a Antofagasta está trunco no por falta de recursos pero si por la sonsera de la política.