El índice de fallecidos como consecuencia de accidentes de tránsito en nuestra provincia excedió durante el año 2010 al registrado en provincias como Córdoba, Tucumán y La Rioja. Las 65 víctimas fatales registradas entre enero y diciembre del año pasado, representan un total de 18 decesos por cada 100.000 habitantes, mientras que en Córdoba, donde hubo 541 muertos en el mismo lapso, el porcentaje es de 16 por cada 100.000habitantes.
Estos datos han sido obtenidos de los relevamientos realizados por medios periodísticos de las citadas provincias y la cantidad de fallecidos relevados en Catamarca durante el año 2010. La comparación poblacional se realizó tomando en cuenta los datos del último censo del 28 de octubre del año 2010 del INDEC que dio para Catamarca un total de 367.820 habitantes, y en la provincia mediterránea 3.304.825.
A nivel regional, Catamarca también supera en cantidad de víctimas fatales a provincias como Tucumán y La Rioja pero fue superada por Santiago del Estero y Salta. De esas provincias, sólo La Rioja tiene un índice poblacional similar, aunque en cantidad de accidentes está muy por debajo Vale señalar que mientras nuestra provincia se encuentra entre las provincias de menor densidad poblacional, le gana en cantidad de habitantes a Tierra del Fuego, Santa Cruz, La Rioja y La Pampa. A su vez Córdoba es la segunda provincia en importancia del país, tanto por la cantidad de habitantes, como por la cantidad de rutas y autopistas que recorren su territorio.
MUERTE EN DOS RUEDAS. De los 65 muertos registradas el año 2010, 33 fueron motociclistas que fallecieron, en la mayoría de los casos, por imprudencia. Anualmente se observa un notable incremento en el porcentaje de motociclistas que mueren en accidentes de tránsito.
Cabe destacar que el número de motocicletas muertos aumentó espectacularmente en los últimos años, y vale señalar que las autoridades policiales y municipales han aumentado notablemente las exigencias para autorizar la circulación de motovehículos
No obstante, la cantidad de muertos aumentó en forma constante en el último lustro.
En el 2011, la tendencia es parecida. De las 12 víctimas que se registraron en lo que va del año, 5 fueron motociclistas.
Merece destacarse que se registró una disminución del porcentaje de muertos en la ciudad capital.
En el año 2008, el 21 por ciento de las víctimas fallecieron en San Fernando del Valle; mientras que en el año 2009, el 33 por ciento de los decesos ocurrió en territorio capitalino- En el año 2010, el porcentaje descendió al 18 por ciento. En lo que va del presente año, todos los siniestros fueron en el interior y ninguno en la capital.
COMIENZO ALARMANTE . Se ha observado que en los años 2008; 2009 y 2010, el número de muertos disminuyó ostensiblemente en nuestra provincia. En el 2008 el número de víctimas ascendió a 85, se contabilizaron 66 el año 2009, y 65 el año 2010. No obstante, el inicio del 2011 es alarmante para los responsables en disponer medidas de seguridad vial. Ya se han registrado 12 muertes en menos de cuarenta días y así aparece un comienzo del año sin precedentes en los últimos cinco años.
Porcentaje de muertos por cada 100.000 habitantes.
Catamarca 17.7
LaRioja 16.6
Córdoba 16.4
Tucumán 15.3
En notas anteriores nos hemos ocupado de este lamentable problema para el cual las medidas adoptadas por las autoridades resultan decididamente insuficientes. Carecen de continuidad. Los operativos de control funcionan de forma esporádica y generalmente los fines de semana.
Un par de controles permite secuestrar un centenar de motos y media docena de autos por diversas infracciones. Para los usuarios se trata de un problema que se soluciona con dinero, pagando una multa y ahí termina todo.
El Estado recauda pero no educa ni genera modificación de conductas antisociales como las que exhiben los infractores con sus imprudencias criminales.
Cabe sugerir la conveniencia de disponer operativos de control en forma simultánea, en diversos lugares de la ciudad y en forma cotidiana. Se trata de medidas que requieren “acción sostenida”.
En lugar de ello se ejecutan escasos operativos los fines de semana y como los secuestros de vehículos son importantes se tiene la impresión –y lo hemos señalado anteriormente- de que se está en la buena senda y que el éxito corona los esfuerzos de las autoridades.
Finalmente y a riesgo de ser tildados de reiterativos o cargosos, diremos que en tanto y en cuanto las infracciones sean sancionadas con multas en dinero, todo seguirá igual puesto que llegado el caso, los infractores siempre consiguen la plata para pagar la multa. La prudencia, la responsabilidad y el respeto por las disposiciones pareciera que, para la mayoría, son paparruchadas que se arreglan con unos pesos. Tal vez con la misma clase de pesos con que se paga un velorio y el consiguiente sepelio de un imprudente.