Desde el jueves hasta este fin de semana, la llegada de turistas de distintas partes del país y del mundo seguían llegando a Fiambalá, en el departamento Tinogasta.
Es así que una vez más se convirtió en uno de los destinos elegidos por los turistas para poder descansar y disfrutar de las actividades que propone la localidad fiambalense, ubicada a 201 kilómetros de la Capital catamarqueña.
Esta Semana Santa, las capacidades hoteleras se vieron desbordadas y las expectativas se cumplieron superando todos los objetivos. A su vez, se favoreció sin dudas a artesanos, comerciantes, agencias turísticas, entre otros.
La mayor parte de los visitantes se concentraron en el Complejo Termal, Dunas de Tatón, Paso de San Francisco, Palo Blanco y zonas de la Herradura, Medanitos, Saujil, entre otras.