Tres años después, otra de las modificaciones que se le dará al paseo es colocar una verja, que haga de barrera entre en tránsito peatonal y los espacios verdes. Por ello, empleados de la Secretaría de Obras Publicas, hicieron el relevamiento de medidas y estructuras, realizaron los croquis correspondientes para su posterior construcción.
El objeto de estos trabajos es salvaguardar el césped y especies florales que se colocarán en el interior y como protección de las especies arbóreas.
El único lugar que seguirá con libre acceso será el que posee los juegos para los niños, frente de la Iglesia San Francisco de Asís, al lado del mástil.
Cabe consignar que este principal espacio público de la ciudad de Andalgalá es permanentemente maltratado y depredado por jóvenes inadaptados que a diario se reúnen ahí para realizar las más diversas actividades, sin que haya alguien que resguarde el patrimonio comunitario.
Esperamos que estas estructuras de hierro que se colocarán, sirvan de freno para que esta plaza que otrora fuera orgullo de los andalgalenses, vuelva a tener el esplendor que le es propio. Nosotros consideramos que está muy bien que se hagan obras, pero que junto a ella se destine personal para su cuidado y mantenimiento ya que el personal policial asegura que no es tarea de ellos, cuidar la plaza. Un placero vendría muy bien.